Álbum de la Sabiduría - Versión Compendiada
De Enseñanza 121
47 ¿No os dais cuenta de que cada día que vivís es un paso que os acerca a la morada del espíritu? Oíd y entended, porque ahí donde muchos miran la muerte, está la vida; donde creen que está la tiniebla, está la luz; donde ven la nada, está el todo y donde ven el fin, está la eternidad. Cuántos hombres en su inconsciencia se asemejan a los niños que, entregados a sus juegos infantiles, no les preocupa el futuro.48 Hombres que lleváis en el corazón la luz de la experiencia de esta vida y en el espíritu la luz que deja la evolución de diferentes existencias, ¿por qué ocupáis a vuestro espíritu en lo que es superfluo para él, y por qué lloráis muchas veces por causas que no merecen vuestro dolor?
49 Buscad en todo la verdad; ella está en todos los caminos, es diáfana y clara como la luz del día.
50 Id y hablad de estas lecciones a vuestros hermanos; ya estoy preparando a las comarcas para que reciban la Buena Nueva; pero veo que aún tenéis temor a la lucha, a los juicios de los vuestros.
Hay quienes temen a sus padres o a sus hermanos antes que a la justicia de vuestro Dios. ¿Teméis que os juzguen equivocados, que os digan traidores o falsos? De cierto os digo que en vuestro espíritu he depositado una joya de tal grandeza, que una palabra vuestra podrá persuadir a aquéllos a quienes tanto teméis.
51 Veis demasiado grandes a los ricos del mundo, a los sabios, a los poderosos, a los filósofos, a los hombres de ciencia, a los ministros de las religiones y a los hombres del poder, y Yo os digo: No necesitáis de esa grandeza para poder hablar de mi verdad; nada de ello necesitáis para ser grandes, porque la verdadera grandeza, que es la del espíritu, no necesita oro, ni ciencia humana, ni títulos; donde el espíritu no se manifieste por el amor, no existirá verdadera grandeza.
¿No veis monarcas que hoy están en su trono y mañana van arrastrando su miseria? ¿No veis sabios corrigiendo lo que antes proclamaron como verdad? ¿No habéis visto una mujer hermosa, admirada y deseada, convertida más tarde en un harapo? Entonces no confundáis los valores eternos con las fugaces vanidades humanas.

