Álbum de la Sabiduría - Versión Compendiada
De Enseñanza 75
21 ¿Para qué repetiros a cada paso que todo cuanto de bueno hagáis será en provecho de vuestro espíritu?22 No alimentéis intereses egoístas, pensando tan sólo en vuestra salvación y en vuestro galardón, porque vuestro desengaño será muy doloroso cuando os presentéis en espíritu, porque encontraréis que en realidad no supisteis labraros ningún galardón.
23 Para que mejor comprendáis lo que quiero deciros, os doy el siguiente ejemplo: Existen y han existido siempre hombres y mujeres que han procurado hacer obras de caridad entre sus hermanos y que, sin embargo, cuando llegan ante Mí, no me han hecho presente méritos para su felicidad espiritual. ¿A qué se debió esto? ¿Podéis concebir que ellos hayan sido víctimas de una injusticia por parte de su Padre?
La respuesta es sencilla, discípulos: No pudieron recoger un bien para sí, porque sus obras no fueron sinceras, porque cuando extendieron su mano para dar algo, nunca lo hicieron movidos por un verdadero sentimiento de caridad hacia el que sufre, sino pensando en sí mismos, en su salvación, en su premio.
A unos les movió el interés, a otros la vanidad, y ésa no es caridad verdadera, porque no fue sentida ni desinteresada; y Yo os digo que el que no lleva sinceridad y amor, no está sembrando la verdad ni está labrándose un galardón.
24 La caridad aparente podrá proporcionaros en la Tierra algunas satisfacciones que provengan de la admiración que despertéis y de la adulación que recibáis, pero lo aparente no llega a mi Reino, ahí sólo llega lo verdadero. Allí todos llegaréis sin poder ocultar la menor mancha o impureza; porque antes de presentaros ante Dios, os habréis despojado de mantos, coronas, insignias, títulos y todo cuanto al mundo pertenezca, para presentaros delante del supremo juez como simples espíritus que van a responder ante el Creador de la misión a ellos encomendada.

