HUMANIDAD
Parte 27
Este camino espiritual del que os hablo
es el que di a conocer a Jacob en lejanos días. La escala que en sueños vio Jacob, hoy se levanta luminosa delante de cada espíritu, invitándole a ascender y a conocer los misterios que los hombres no han podido penetrar. (Génesis 28: 10-22)
Este es un tiempo de claridad para el espíritu y para el entendimiento humano, en el que sabréis encontrar el contenido, esencia o sentido de todas aquellas revelaciones que desde los tiempos pasados os fueron hechas; pero que no habéis logrado interpretar justamente, porque os fueron dadas a través de un lenguaje simbólico o en parábola.
La falta de espiritualidad de los hombres, ha sido la causa de que el entendimiento no haya esclarecido la verdad que se encuentra dentro de cada una de las palabras o formas contenidas en los divinos mensajes.
Entonces la humanidad ha supuesto que sólo debe creer aun cuando sea sin comprender.Yo os digo que no soy un misterio para nadie, que el misterio lo creáis vosotros con vuestra carencia de elevación espiritual, con vuestra falta de oracion y vuestra falta de caridad y humildad.
¿Sabéis que significado encierra aquella escala que en sueños contempló Jacob? Esa Escala representa la vida y la evolución de los espíritus. El cuerpo de Jacob dormía en el momento de la revelación; pero su espíritu se encontraba despierto. El se había elevado hacia el Padre, buscando como medio la oración y al penetrar su espíritu en las regiones de luz, recibió un mensaje celestial que quedaría como un testamento de revelaciones y verdades espirituales para su pueblo, que es toda la humanidad.
Jacob veía que aquella escala estaba apoyada en la Tierra y que su cúspide tocaba el cielo; ésto indica el camino de elevación espiritual que empieza en la Tierra a través de la carne y termina fundiendo su luz y su esencia con la de su Padre, fuera de toda influencia material.
Vió el patriarca que por aquella escala subían y descendían ángeles, representando ello, el incesante encarnar y desencarnar, el continuo ir y venir de los espíritus en pos de luz, o también en misión de restituir y de purificarse, para elevarse un poco más al retornar al mundo espiritual.
Es el camino de evolución espiritual que conduce al perfeccionamiento, por eso Jacob contempló en la cumbre de la escala la forma representativa de Jehová, indicando que Dios es la meta de vuestra perfección, de vuestras aspiraciones y el supremo galardón de infinitos goces, como compensación de arduas luchas, a los prolongados sufrimientos y a la perseverancia por llegar al seno del Padre.
En las vicisitudes y en las pruebas, el espíritu encontrará siempre la oportunidad de hacer méritos para ascender. Ahí, en cada prueba, ha estado siempre representada la Escala de Jacob, invitándoos a subir un peldaño más.
Grande revelación fué aquella, porque en ella se os habla de la vida espiritual en un tiempo en el que apenas se iniciaba el despertar del espíritu hacia el culto a lo divino, a lo elevado, a lo puro, bueno y verdadero.
Ese mensaje no puede ser tan sólo para una familia, ni siquiera para un solo pueblo; su esencia es espiritual y por lo tanto tiene universalidad. Este mensaje os podrá parecer de poca importancia en apariencia, pero es profundamente infinito en su contenido espiritual, mas ¿Cómo podrían los hombres encontrar su esencia, si no la han valorizado, si huyen de toda señal o revelación espiritual? He tenido que ser Yo mismo quien viene a daros la interpretación de aquel mensaje que os di en otro tiempo.
La reencarnación es un don que Dios ha concedido a vuestro espíritu, para que no se limite nunca a la pequeñez de la materia y a su efímera existencia en la Tierra con sus naturales debilidades, sino que, procediendo el espíritu de una naturaleza superior, pueda tomar cuantas materias le sean necesarias para el desempeño de sus grandes misiones en el mundo. Por este don, el espíritu demuestra su inmensa superioridad sobre la carne, sobre la muerte y sobre todo lo terrestre, sobreviviendo a un cuerpo, a otro y a cuantos le sean confiados, vencedor del tiempo, de los escollos y de las tentaciones. (1ª. Corintios 15:55)
Así como veis desarrollarse el cuerpo del hombre, también en él se va desarrollando el espíritu; mas el cuerpo encuentra un límite a su desarrollo mientras el espíritu requiere muchas materias y la eternidad, para alcanzar su perfección.
Esa es la causa de vuestras reencarnaciones. Nacisteis de la mente paterna y materna de Dios, puros, sencillos y limpios, semejantes a una semilla, mas no os confundáis porque no es lo mismo ser puros y sencillos a ser grandes y perfectos.
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