temas extraídos de las comunicaciones divinas de El Tercer Testamento
LA PALABRA DIVINA
la manifestación del Espíritu Santo
en los Tres TiemposParte 7
BIENAVENTURADOS LOS QUE ESCUCHAN LA PALABRA DIVINAVengo a depositar mi palabra, que es la Ley, la Doctrina y la simiente, en vuestro espíritu, no en vuestra materia; el espíritu es el depositario, el responsable; si allí guardáis esta palabra, no caerá en el vacío, no sufrirá alteración.
El que no sepa encontrar la esencia de esta palabra, podrá llegar a creer que mi Doctrina es un yugo que sujeta y esclaviza al hombre; mas quien sepa darle su justa interpretación, sentirá todo su ser inundado de luz y su gozo no tendrá límite. De su espíritu surgirá un cántico interior, llevándolo a una vida armoniosa, que será el mejor culto hacia Mí.
Bienaventurado el que se muestre ansioso por oír mi palabra y no quiera perder una sola de mis lecciones, porque él logrará formar en su espíritu el libro que ha de ser su mejor herencia en este tiempo.
Dejad que el sol de mi palabra penetre en vuestro ser, para que os purifique y os eleve, y presto os levantéis fecundando el corazón de vuestros hermanos.
Todo aquel que quiera ser en verdad hijo de la luz, penetre respetuosamente al fondo de mi palabra y ahí verá a su Maestro esperándole para enseñarle.
PRACTICAR LA PALABRA DIVINA
Tres cualidades son necesarias en mis discípulos para llegar a transformar su vida: La primera es escucharme; la segunda, entenderme y la tercera, practicar mi enseñanza.Si los hombres supiesen buscar la esencia en la palabra de Cristo, cada vez la encontrarían nueva, fresca, viva y palpitante; pero la conocen tan sólo superficialmente, y así no pueden ni podrán alimentarse con ella.
Yo envío a cada mundo un rayo de mi luz; a vosotros os he hecho llegar esta luz en forma de palabra humana, como a otras mansiones les llega por medio de inspiración.
A veces, escuchando mi palabra llena de ternura divina, llegáis a turbaros sin alcanzar a comprender por qué empleo esta forma de enseñanza con los pecadores, cuando debiera usar algún rigor para doblegarles.
No traigo látigo para haceros comprender mi palabra, traigo pan de vida para fortaleceros en el ideal de vuestra elevación.
Seguid preparándoos, penetrad más y más en el sentido de mi palabra. Por ahora haced lo que os corresponde como discípulos y dejad que Yo me manifieste en vosotros como Maestro, como Padre, como luz.
¿Cómo podríais hacer comprender mi palabra si no la ponéis en práctica? Si tanto tiempo os ha llevado comprender mi palabra, creer en ella y adiestrar vuestra rebelde materia para el cumplimiento de una misión, ¿cómo queréis que la transformación del mundo sea instantánea?
Por medio de mi palabra dividida en incontables lecciones o enseñanzas, os convertiré en discípulos de esta Doctrina, y una vez que vuestro ser se haya saturado de esta esencia, que hayáis dejado atrás tradiciones y errores y comencéis a vivir y sentir la espiritualidad, os inspiraré el tiempo y la hora en que debéis levantaros por los caminos en pos de comarcas, pueblos y naciones para llevar la Buena Nueva a las multitudes.
Los que me escuchan sin interés de comprender, no podrán ser los que analicen y expliquen esta Doctrina. Otros, en cambio, tratan de conocer el significado de mi palabra, la sienten, la aman, la llevan en su espíritu, en el corazón y en el cerebro. Estos cada día penetran más y más en el conocimiento de mi enseñanza.
1 Inicio.
2 La Palabra Divina es sencilla.
3 La Palabra Divina es el camino.
4 La Palabra Divina en todos los tiempos.
5 El poder de la Palabra Divina.
6 Analizar la Palabra Divina. La Palabra Divina es universal.
7 Bienaventurados los que escuchan la Palabra Divina. Practicar la Palabra Divina.
8 Un nuevo tiempo: La Comunicación de espíritu a Espíritu.
9 La Palabra Divina no es una religión.