Explicación 10 Anterior :  Índice  : Siguiente



1 Hermanos: ¿Estáis dispuestos a la lucha para alcanzar la espiritualidad?


La lucha del espiritualista.

"A los que vais a serme fieles, a los que van a seguirme hasta el fin, Yo les digo que se preparen, que se fortalezcan en la esencia de mi palabra, para que no vayan a tener ni un solo momento de flaqueza ante aquéllos que os juzguen, os critiquen, calumnien o persigan".
Libro de la Vida Verdadera E308:45


2 Tenéis la ayuda de vuestro Padre y del mundo espiritual de luz; no desmayéis en la lucha, que no os atemorice el no tener pan, ni tampoco el contagio de las enfermedades, por muy repugnantes que os pudieran parecer; no se os pide que derraméis vuestra sangre ni que paséis hambre.

3 ¿Qué es entonces lo que os puede amedrentar?

4 No temáis de los demás, temed de vosotros mismos, porque es en vosotros en donde se puede esconder la traición, donde se puede gestar la flaqueza del espíritu, un juicio insano o una mala interpretación.


De la labranza espiritual.
"Si anheláis ser escuchados por las multitudes y que vuestra palabra persuada y conmueva, buscad la forma de que esa palabra penetre al espíritu de vuestros oyentes. ¿Cómo hacer para que ella penetre al corazón de vuestros hermanos, impresionando y despertando a su espíritu? Es muy sencillo: el secreto consiste en apegaros siempre a la verdad y dar testimonio con vuestras obras de amor".
Libro de la Vida Verdadera E284:24


5 Hablad con amor a todo aquél que se cruce en vuestro camino, llegad con buena intención a las fibras sensibles, buscando en cada corazón no su falsedad sino su necesidad.

6 Esclarecedles la verdad para despertarles y revivirles a la vida de la gracia, porque no sabéis si ese corazón al que habéis dado nueva vida, logre mover a todo un pueblo.

7 Cuando estéis labrando en los corazones de vuestros hermanos, alejad de vuestra mente todo conflicto o sufrimiento terrestre para que en ese momento, sólo os ocupéis de lo elevado, de los dones del espíritu, de la entrega de la buena nueva.

8 Sólo os debe preocupar el obtener de la Divinidad y del mundo espiritual de luz, las armas espirituales de amor con las cuales podáis derrotar al pecado en que la humanidad se encuentra prisionera, y todo lo superfluo, toda la impostura.


La inescrutable Encarnación del Verbo. En Jesús, Dios no vino tan sólo a realizar prodigios materiales.
"En verdad os digo que no sólo descendí para dar vista a los ciegos, ni a limpiar a los leprosos, o a resucitar a los que habían muerto. Mi Obra fue la de un Dios todo sabiduría y eternidad, que vino en busca del espíritu adormecido de los hombres, para levantarlos a la verdadera vida espiritual".
Libro de la Vida Verdadera E227:14


9 En Jesús, el Unigénito de María, el mismo Dios descendió de Su solio, se hizo hombre y vino a morar y a convivir con los hombres, pero ese acontecimiento fue y es inescrutable, inexplicable aun para nosotros, los seres espírituales.

10 Dios no sólo vino a curar las enfermedades corporales del hombre, a curar la lepra, a darle vista al ciego, a darle movimiento al paralítico ni a darle habla al mundo; ésa no era la finalidad por la que el Verbo tomó carne, pero tuvo que curar a los enfermos de la materia para así poder ser creído, pues el mundo y la humanidad sólo cree en el prodigio exterior, en el milagro que impresiona los sentidos y no en la maravilla espiritual de una enseñanza de amor.


La comunicación del mundo espiritual en el Tercer Tiempo.
"En este tiempo he permitido que se acerque a vosotros mi mundo espiritual y os he dado el don de que se comunique por medio de vuestro entendimiento, para que todos palpéis la realización de estos prodigios y creáis en mi presencia".
Libro de la Vida Verdadera E200:49


11 Ahora, hermanos míos, ha llegado el Tercer Tiempo y el Señor permitió que su mundo espiritual descendiese a la materia, pero el pueblo abusó de esta gracia, pues en busca de alivio a sus sufrimientos corporales, llegó hasta la profanación.


Orden terminante del Padre para acabar con las materializaciones en la Obra.
"Contemplando el Padre que vuestro paso era muy lento y muy materializado, no tuvo más tolerancia con vosotros y fue cuando os ordenó reuniros y congregaros para sorprenderos con Su palabra terminante y sin más complacencias os mandó que os despojárais de todo materialismo, que depuráseis vuestras prácticas porque eran más materiales que espirituales y mi Obra es espiritual, mi Obra tiende a elevar al espíritu. Ya no era mi voluntad que mi pueblo fuera cayendo al abismo y allí llevara mi Obra".
Libro de la Vida Verdadera E304:44


12 Por todo ésto, en una cátedra del Señor, con un solo golpe de Su justicia, con palabra que es ley, ordenó la supresión de las curaciones materializadas, porque contempló que la falta de respeto hacia el mundo espiritual había llegado al límite.


La verdadera curación es espiritual.
"¿No creéis que la vida humana pudiera transformarse totalmente, desarrollando vuestra espiritualidad, cultivando vuestros dones y estableciendo en la Tierra la ley de la conciencia?
Libro de la Vida Verdadera E117:16


13 La curación atenuante de la materia, según el Señor lo disponga, sólo podrá ser alcanzada por medio de la purificación, por la comprensión de la palabra del Señor, y por la regeneración de la materia.

14 Si el pueblo no hubiese desaprovechado el tiempo en abusar de las complacencias materiales que el Señor le concedió, bien podría haber aprendido de nosotros los conocimientos materiales para sanar el cuerpo, las facultades curativas de las plantas, los secretos de la naturaleza y las bondades de una vida en armonía con los elementos: el sol, el aire, el agua, los minerales.


La vida natural.
"Esta Naturaleza que os he confiado es una verdadera fuente de vida y de salud; bebed sus aguas y viviréis sin aflicciones, tendréis fuerza, luz y alegría en vuestra jornada y vuestro espíritu cumplirá mejor su destino. ¿Cómo pretendéis ser sanos de cuerpo y de espíritu si no buscáis estos beneficios allí donde se encuentran?"
Libro de la Vida Verdadera E80:25


15 El conocimiento fundamental de la vida natural, sencilla, sin complicaciones, hubiese sido aprehendido por vosotros para transmitirlo a los demás, mas ese tiempo se desaprovechó.

16 Los hombres se han apartado de la esencia de la vida y de los conocimientos que, aplicados a su vida material, harían ésta más sana y más amena.

17 Y ahí los tenéis tomando alimentos impropios, ignorando los beneficios que aporta al balance del cuerpo el tomar agua simple, sin regular sus horas de trabajo y descanso, entregándose en demasía a los placeres de la materia, dejandose arrastrar por las bajas pasiones, y dominar por las preocupaciones materiales que muchas veces no tienen la importancia que ellos les dan.

18 El desaseo, el desorden, la falta de higiene moral y corporal, la pereza, la negligencia y la inmoralidad, han traído al hombre como consecuencia las enfermedades.

19 Los hombres del saber no aciertan a curar tanto mal; las enfermedades se hacen más y más complicadas, y se convierten en un caos para la ciencia médica.

20 Si comprendieseis que son vuestras malas costumbres y vuestra indolencia por espiritualizar vuestra vida las que os acarrean males y enfermedades de toda índole, no exijiríais que os entregáramos medicamentos materiales; es que no ha existido en vosotros la preparación suficiente para que podamos entregar el fluído espiritual que sanaría todos esos males.


Profecía sobre la gran transformación de la humanidad en todos los órdenes.
"Grande será la transformación que sufra la humanidad en breve plazo: instituciones, principios, creencias, doctrinas, costumbres, leyes y todos los órdenes de la vida humana serán conmovidos desde sus cimientos".
Libro de la Vida Verdadera E73:3


21 El Divino Maestro, en reciente cátedra dominical, os anunció que estaba muy próximo el tiempo en que habría una renovación de costumbres en toda la humanidad, y no se refirió Él tan sólo a lo espiritual, sino también a la parte moral de la humanidad en todos sus aspectos, y profetizó el Señor que este movimiento lo iniciaría el pueblo de Israel.

22 He ahí la responsabilidad de este pueblo, la de demostrar al mundo cómo cumplir la ley divina viviéndola en lo humano, y "dando al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios", como os enseñara el Divino Maestro en el Segundo Tiempo.
Mr. 12:14-17


Dar a Dios lo que es de Dios.
"Ahora que vengo haciendo amplia explicación de mi enseñanza, he de haceros comprender que todo lo que hagáis fuera de las leyes que rigen el espíritu y la materia, es en perjuicio de ambos".
Libro de la Vida Verdadera E256:37


23 A Dios debe entregársele el cumplimiento de amor, de caridad y de buena voluntad, el respeto de los unos a los otros; y a las leyes naturales el orden, la limpieza y todo lo que concierne al mejoramiento y a la salud de vuestro cuerpo.

24 El Señor ha puesto en su Creación, todos los elementos necesarios para la vida y para la salud, pero el hombre se aparta del camino del bien, camino donde se encuentran la vida y la salud.


Las virtudes que encierra la Naturaleza.
"Mucha ciencia posee hoy la humanidad, pero con ella ha creado un mundo extraño que la aparta de lo que es natural, de la fuente de vida, de los elementos de la Naturaleza que le he confiado para su conservación y recreo. ¿Cómo puede el hombre que así vive ser sano de cuerpo y de espíritu?
Libro de la Vida Verdadera E80:45


25 Es, por lo tanto, hermanos míos, imperativo para la humanidad, reconocer las virtudes que encierra la Naturaleza, para que recupere la salud en esa fuente inagotable del amor divino presente en toda la creación: los alimentos naturales y sencillos, el trabajo saludable, el ejercicio moderado, las buenas costumbres, el afecto, y todos los placeres propios del espíritu.

26 Si ésto enseñáis a la humanidad, veréis a un hombre renovado, que al tomar el camino del bien, retornará a la vida y a la salud.

27 Enseñad a cada quien, hermanos míos, a ser doctor de sí mismo, por medio de la oración espiritual, para que obtenga la comunicación directa con el Divino Espíritu que es el Doctor de los Doctores y en los momentos de prueba sepa encontrarle y pedirle consejo y remedio para todos sus males, tanto del espíritu como de la materia.


Saber pedir
"¿Qué podéis pedir al que os ha creado que Él no os conceda, siempre que lo que pidáis sera para bien de vuestro cuerpo o de vuestro espíritu?"
Libro de la Vida Verdadera E95:1


28 ¿Qué pueden pedir los hijos que sea para su bien, que el Padre no les conceda? Esto os ha dicho el Señor, y os decimos también nosotros: ¿qué nos podréis pedir en beneficio vuestro que no os concedamos?

29 Revestidos de paciencia y de amor por el Padre y por condescendencia, hemos siempre entregado aquéllo que nuestros hermanos nos han solicitado para su bien.

30 ¿Creéis que el pedir la materialización del mundo espiritual de luz, y el solicitar complacencias materiales, sean el bien para vosotros?


El fin de las complacencias materiales.
"Habéis penetrado en tiempo de lucha, de oración y méritos. Sentís que el tiempo de las complacencias ya pasó y que tenéis que apresurar vuestros pasos porque la humanidad está despertando y vosotros tenéis la responsabilidad de darle la Buena Nueva y el testimonio de mi venida, con palabras y hechos".
Libro de la Vida Verdadera E255:1


31 He ahí el porqué de la orden irrevocable del Padre de cesar todas las complacencias materiales que no sólo os son ya innecesarias, sino que ya en este tiempo, os serían perjudiciales; y nosotros obedeceremos la orden del Señor, antes que cualquier orden humana.

32 Al lograr la verdadera espiritualidad y pureza en vuestros trabajos, ni la ciencia de los hombres, ni los hombres de la injusticia humana, ni las religiones podrán nada contra vosotros.

33 Oh, labriegos, que sois los doctores de la humanidad en lo espiritual y aun en lo material! recordad que la salud de los enfermos depende de la voluntad divina, de vuestra preparación y de vuestra fe.

34 La Obra del Señor no tiene en este Tercer Tiempo, como no la tuvo en el Segundo, la finalidad de venir a curar la materia; ésto se os da por añadidura, como bien lo explicara el Divino Maestro.
Lc. 12:31


El don espiritual de curación.
"Hoy mismo podéis participar de lo que habéis aprendido; también podéis visitar a los enfermos y ungirles con vuestro amor en mi nombre, que en vuestra fe hallaréis la potestad para curar y vuestra caridad será el mejor bálsamo. Nadie dude de si tendrá don para hacerlo o no".
Libro de la Vida Verdadera E38:9


35 El don espiritual de curación no está fuera del alcance de vosotros, pues el Señor os ha traido una doctrina y una enseñanza accesibles, practicables y comprensibles; mas para desarrollar tanto el don de curación como los demás dones del espíritu, precisáis de buena voluntad, fe y amor.

36 Recordad que en la orden que el Señor dió referente a la curación, os dijo que las curaciones materializadas no se verificarían más en los recintos donde se comunica.

37 Mas no os confundáis con el hecho de que mediante esas curaciones se hayan logrado efectos sorprendentes; mas ¿cuál es la realidad de estas cosas?


Las virtudes curativas de las plantas.
"He dado inteligencia al hombre para que busque los medios para vivir y pueda llevar una existencia grata, descubriendo en la Naturaleza lo necesario para su bienestar".
Libro de la Vida Verdadera E49:48


38 Vuestra ciencia médica se va acercando al conocimiento de las virtudes curativas de las plantas, las cuales tienen el poder, al penetrar el organismo humano, de extraer del organismo enfermo los más recónditos tumores y toxinas, desalojando de esa manera el mal que ha postrado al cuerpo.


Las enfermedades que provienen de los seres en tinieblas.
"Hay fuerzas invisibles a la mirada humana e imperceptibles a la ciencia del hombre, que influyen constantemente en vuestra vida. Las hay buenas y las hay malas: las unas os dan la salud y las otras os provocan enfermedades; las hay luminosas y también oscuras".
Libro de la Vida Verdadera E40:58,59


39 También podemos deciros que los seres en tinieblas, los espíritus enfermos, los espíritus obsesores, están saturados de influencias maléficas, influencias malsanas que depositan en los seres encarnados, enfermándoles a su vez.

40 Esos espíritus faltos de evolución, manejan a las materias y ejercen un efecto de sugestión sobre todos aquellos que les dan cabida, a través de los hilos fluídicos que todo espíritu posee.

41 Sabéis que hay personas, que sin haber tenido en el camino nadie que les hiciera el llamado al cumplimiento espiritual, al reconocer que están dotadas de la facultad curativa que todo espíritu posee, han desarrollado con liberalidad sus dones y lucran con ellos.

42 El Señor no quiere que su mundo espiritual de luz se materialice para que no os convirtáis en taumaturgos o charlatanes.

43 Lo que el Señor quiere es que, cuando la humanidad doliente, necesitada, hambrienta, enferma y destrozada por las guerras, se acerque a vosotros, encuentre una fuente de aguas cristalinas que calme su sed.

44 El Ojo Avizor de nuestro Padre viene en defensa de su pueblo, de su Obra y de sus hijos, para ponerlos en el camino firme, el camino verdadero.

45 La paz del Padre quede con vosotros.