Explicación 16 Anterior :  Índice



1 Hoy, hermanos, os explicaremos lo que significa ser Mariano.


Lo que significa ser Mariano.

"Marianos, porque amás a María, vuestra Madre Universal, que es la que ha velado por vosotros para que no desmayéis en la jornada".
Libro de la Vida Verdadera E70:36


2 Es menester detenernos con todo amor y respeto en la explicación de lo que es la Madre Universal.


¿Quién es María?
"María, mujer, es la representación de la Madre Universal, es el amor maternal que existe en mi Divinidad, que se hizo mujer para que hubiese en la vida de los hombres una luz de esperanza. María, Espíritu, es la ternura divina que vino a la Tierra a llorar sobre los pecados de la humanidad".
Libro de la Vida Verdadera E115:12


3 ¿Quién es la Madre, quién es María?

4 El espíritu de María ha estado siempre en Dios pues es la ternura divina, es el amor maternal que existe en la Divinidad, es la parte femenina universal de Dios.

5 Quiso el Padre, que esa parte femenina del Espíritu Divino encarnara en el Segundo Tiempo, haciéndose mujer para que cumpliese en la humanidad un destino sublime; iba como mujer a atravesar el camino humano de todas las mujeres, desde niña a doncella, a desposada y a madre, llegando a los umbrales de la ancianidad, y por medio de su vida humana dejar un ejemplo a las mujeres de todos los tiempos; de Ella habría de brotar el hijo que albergaría al Verbo del Padre: Jesús.


María, el eterno femenino que existe en Dios.
"María es la esencia maternal que existe en lo divino y que se manifiesta en todo lo creado. Si vosotros la queréis encontrar en la pureza de la doncella, ahí la miraréis también y así como en ella, en tantas y tantas obras, donde se refleja la imagen del eterno femenino que existe en Dios y está en toda la Creación".
Libro de la Vida Verdadera E360:38,39


6 Desde los primeros tiempos había sido anunciada la venida de María, el eterno femenino que existe en Dios, desde entonces la tentación tomó como un instrumento a la mujer para tentar al hombre, despertando en él las pasiones, para doblegarle y hacerle caer en múltiples formas.
Is.7:14 Gén. 3:1-24

7 El Señor, justiciero y amoroso, reveló que si el hombre era frágil ante la mujer y en su senda tropezaba y caía por causa de ella, habría de venir Una cuya planta quebrantase la tentación.
Gén 3:15

8 Esta mujer era María, la que cautivó en su corta vida terrestre el corazón de aquellos que la conocieron, ya que era capaz de hacer estremecer de ternura cuanto corazón se presentase ante Ella, por muy duro que fuese.


María no fue una mujer más.
"María fue enviada para manifestar su virtud, su ejemplo y divinidad perfecta. No fue una mujer más entre la humanidad. Fue una mujer distinta y el mundo contempló Su vida, conoció Su manera de pensar y de sentir, supo de la pureza y gracia de Su Espíritu y cuerpo".
Libro de la Vida Verdadera E221:3


9 María no fué una mujer más, fué la mujer perfecta, y Ella desde Su más tierna edad, asombraba a todos por Su amor, por Su elevación de espíritu, por Su ternura y Su calor para cuantos la rodeaban.
Gén. 3:15

10 Presentían todos que un gran destino esperaba a aquella dulce doncella, y cuando le fue anunciado que había de ser madre del Mesías, fueron plenas en Ella la elevación, la fortaleza y la humildad.
Lc. 1:28-35

11 Sabiendo quién era Ella, cuál era Su destino y quién habría de brotar de Su seno, jamás hizo ostentación de esa gracia.


La humildad de María.
"Fue la voluntad del Padre que la vida humilde de María, quedara escrita por mis discípulos, quienes la conocieron a través de Sus obras y conversaron con ella. Aquella vida, humilde para quien la conozca, fue luminosa desde Su nacimiento hasta Su fin en el mundo. Muchas páginas de amorosa enseñanza escribió María con Su humildad de espíritu, con Su infinita ternura, con la pureza de Su corazón, con Su amor a la humanidad que expresó con silencio, más que con palabras, ya que ella sabía que quien venía a hablar con los hombres, era Cristo".
Libro de la Vida Verdadera E225:49,50


12 Cuando al fin el fruto fué en Su regazo y víó que la palabra del Padre se cumplía, aquella mujer, toda virtud, toda amor y elevación espiritual, no osó levantar la vista para contemplar a los hombres.

13 Ella sabía quién era Su hijo, y sabía que aquel fruto iba a ser devorado por la humanidad, que aquella sangre la habían de beber los hombres; que aquel cuerpo iba a ser lacerado en mil formas, que el Espíritu Divino había de ser traspasado con el dolor que la humanidad le habría de inferir; pero no había protesta en Su corazón maternal, no había rebeldía,sólo mancedumbre y amor.


María, la divina Intercesora.
"María es dulzura y consuelo vuestro, en todas las tribulaciones a que el espíritu está sometido, Ella vela por vosotros y en este tiempo de rigores os acompaña para daros valor en la prueba. Es la Intercesora entre el hijo y el Padre".
Libro de la Vida Verdadera E224:15


14 Cuando Jesús creció entre los hombres y comenzó a dar grandes pruebas de Su misión entre la humanidad, era la Madre quien ayudaba a los hombres a comprender la palabra de Su Hijo, era María la que acercaba a los enfermos al Doctor de los Doctores, era quien enjugaba las lágrimas de las viudas y acariciaba a los niños.
Lc. 2:40,52

15 Cuando el Maestro estaba ausente, era Ella la que colmaba de paciencia a todos, diciéndoles: "Esperad, esperad, Él ha de retornar y si no lo hiciere, desde donde mi Hijo esté os enviará la salud" Ella, en esta forma, secreta y callada, obraba milagros de amor y ternura entre la humanidad.

16 ¿Quién conoce esa santa vida de amor maternal, que se manifestó a través de María?


María a los pies de la cruz.
"Así como María fue a los pies del pesebre que le sirvió de cuna a Jesús, así fue a los pies de la cruz donde expiró el hijo, el Maestro, el Padre de toda la Creación, dando el último suspiro en cuanto hombre".
Libro de la Vida Verdadera E360:30


17 Cuando llegó el momento de la Pasión de Jesús, el hijo amado, Ella, con sumisión, dejó que la voluntad divina se hiciera.

18 Sólo cuando vió el dolor del Maestro, cuando Su carne se abría y manaba sangre, se hizo muy grande Su dolor.

19 Estando el Divino Maestro pendiente de Su cruz, escuchó María Sus últimas palabras que venían de lo infinito para derramarse entre los hombres, y no hubo en el corazón de la Madre un reproche para la humanidad, sólo contempló que el fruto de sus entrañas, aquel cuerpo bendito, presto se encontraba a expirar.

20 Pero aquel cuerpo que había alimentado, estaba unido al Espíritu Divino inmutable y por ello, no sólo el cuerpo sino también Su divino Espíritu apuró el cáliz de hiel y vinagre, sangrando en espíritu y carne, sintiendo todo el dolor, todas las tinieblas, todo el pecado, toda la ignorancia y todo el materialismo de la humanidad, que caían sobre Él.
Lc. 2:40


"Madre, he ahí a Tu hijo".
"El Maestro, sangrando en el madero, dedicó una de Sus siete palabras a la Madre, diciéndole: "Madre, he ahí a Tu hijo!" y diciéndole al hijo, que en ese instante era Juan, el apóstol del Señor: "Hijo, he ahí a tu Madre!"
Libro de la Vida Verdadera E360:31


21 Jesús como hombre perdonó a la humanidad, e invocó ante Dios el perdón para todas las criaturas, y dirigiendo desde la cruz una mirada a María, le dijo: " Madre, he ahí a Tu hijo", señalándole a Juan el apóstol, y a él le dijo: "Hijo, he ahí a tu Madre".
Jn. 19:26,27


María, la Madre Universal.
"Con esto quiso el Maestro dejar a Juan, representando a la humanidad, y crear en el corazón de los hombres un santuario de amor y de respeto para la Madre Universal".
Libro de la Vida Verdadera E360:32


22 Desde ese intante dejó el Padre entre la humanidad el conocimiento de la Madre Universal, que está en Dios mismo, que ha sido siempre y que siempre será, la Madre que esencia desde el principio de los tiempos, Aquélla que habría de quebrantar la tentación con Su pureza, con Su ternura, con Su amor y que había de quedar como Madre Universal, a los pies de la cruz.


La Ascención. La nube en Betania.
"¿Acaso Juan, el apóstol tomó aquella maternidad solamente para sí? No, en verdad, llegó entre los suyos, entre los compañeros de lucha y enseñanzas, entre los demás discípulos y les dijo: "El Maestro esto antes de partir" y quedaron entonces los discípulos en torno a María, hasta que Ella hubo de elevarse al infinito".
Libro de la Vida Verdadera E360:33


23 Después de la Ascención del Divino Maestro en la nube de Betania, y que Sus discípulos quedaran solos en el mundo, tomaron como hogar y santuario, como su lugar de reunión, a la Madre, a María; todos salían por distintos caminos a cumplir su misión, y el lugar de retorno era María; y en Ella contemplaban la faz del Maestro, en la caricia de la Madre sentían la caricia del añorado Maestro, y en la presencia de Ella se confortaron hasta el día de Su partida, en que Dios la llamó a Su seno, dejando a Su espíritu irradiando luz sobre el Universo.


María, madre de Jesús, no madre de Dios.
"Dos naturaleza hubo en Jesús, una material, humana, creada por mi voluntad en el seno virginal de María, y a la cual llamé el Hijo del Hombre, y la otra divina, el Espíritu, el cual fue nombrado el Hijo de Dios. En ésta fue el Verbo divino del Padre, el cual habló en Jesús; la otra fue tan sólo material y visible".
Libro de la Vida Verdadera E21:29


24 Ahora podéis comprender que María no es la madre de Dios, María mujer es la madre de Jesús y la parte espiritual de María es, como hemos explicado, el amor maternal y universal que vive en el Espíritu Divino, es la feminidad que existe en el Espíritu Universal, porque Dios está en todos los elementos, como Él lo ha dicho, está en todas las naturalezas y en todas las cosas es el Alfa y la Omega, el Amor de los Amores.

25 Por eso sois Marianos, porque sabéis sentir el calor de María espiritualmente, esa ternura que se acerca a vosotros, y que es caricia maternal que os inspira una gran confianza para arrepentiros ante el Juez Supremo, y os purifica con ese amor sublime y maternal, para poder presentaros dignamente ante los Ojos del Señor.


No todas las religiones aceptan la divina maternidad de María.
"Desde el principio de la humanidad, os fue profetizada la venida del Mesías, también María os fue anunciada y prometida. Los que niegan la divina maternidad de María, desconocen una de las más hermosas revelaciones que Dios ha hecho a los hombres. Los que reconocen la Divinidad de Cristo y niegan a María, no saben que se están privando de poseer la esencia más tierna y dulce que existe en Mí".
Libro de la Vida Verdadera E115:14-16


26 Ese amor maternal se ha manifestado en todos los tiempos, mas no ha sido reconocido ni aceptado por todos los hombres, ni por todos los pueblos, sectas y religiones.

27 Ella es mirada de unos en una forma, por otros en otra, pero vosotros, Espiritualistas Trinitarios Marianos, lleváis ese nombre porque sois los que habéis amado a vuestra Madre Celestial, sintiéndola a través de los tiempos, y porque supisteis recibir en el Segundo Tiempo en vuestro espíritu aquella ternura, aquel calor.
Hech. 1:9


La Anunciación. "Bendita entre todas las mujeres".
"Cuando María mujer hubo llegado a Su edad de doncella, fue desposada. El Padre envióle a un ángel para anunciarle Su misión. Mas ¿cómo la encontró el ángel, cómo sorprendió a la virgen desposada? Orando, y al encontrarla preparada, le dijo: "Salve, oh María, que has hallado gracia delante de Dios. No temas, que Tu seno concebirá a Aquel que ha de reinar en la casa de Jacob y Su reinado no tendrá fin".
Libro de la Vida Verdadera E360:27


28 En la Anunciación, se le comunica a María que va a ser madre de Jesús, en quien hablaría el Verbo; queda entonces ungida por el Padre, y es llamada "bendita entre todas las mujeres" por el Angel del Señor, y más tarde, a los pies de la cruz, donde agoniza aquel Hijo amadísimo que el Padre le confiara, escucha aquellas palabras que son un testamento para Ella, porque recibe en esos instantes a la humanidad como herencia de amor, como a Su familia universal.
Lc. 1:26-28/Jn. 19:2

29 Fue necesario que aquel acto se realizara delante de una multitud, para que hubiese testigos de aquellas palabras.

30 Ese fue el tiempo propicio para que Dios revelase a la humanidad la existencia de esa ternura espiritual que llamáis María y a quien le dais la forma corpórea de aquella santa mujer, pero que en realidad no tiene forma alguna, porque ha sido siempre en Dios.

31 Preparaos, porque habréis de ser combatidos en esta fe, mas no temáis, que si vuestros labios fuesen torpes para expresar lo que concibe y cree vuestro espíritu, recordad las palabras de la Anunciación y las que Cristo dedica desde la cruz a María, y habréis tomado como armas invencibles los fundamentos de esta fe.

32 Vuestro hermano espiritual brevemente ha tratado de daros una explicación sobre la Madre Universal, que confío ha de traeros alguna luz; es ése el deseo del mundo espiritual de luz. u