1 La explicación del mundo espiritual de luz en esta alba de gracia, versará sobre la ciencia, hermanos míos.
Dios, origen y principio de toda ciencia.
"Siendo Yo el principio de toda espiritualidad, soy principio también de toda ciencia..."
Libro de la Vida Verdadera E218:48
2 Sabed que Dios es el origen y el principio de toda ciencia; así pues, no es correcto pensar que Él condene a los hombres por esa inclinación natural hacia el conocimiento o saber que revela la ciencia.
El mal uso del saber.
"Si muchas veces habéis oído que el Padre abomina de las ciencias humanas, no son de las ciencias en su principio sino del fin que el hombre les ha dado. Yo abomino de las malas ciencias que han llevado a la humanidad a su destrucción, a las ciencias que el hombre ha puesto al servicio del mal, para la destrucción de la vida y de los principios; eso es lo abominable de las ciencias delante de Mí".
Libro de la Vida Verdadera E218:48
3 Lo que sí reclama con rigor el Padre, y nosotros también os lo señalamos, es el mal uso que se haga del saber, sea en las cosas materiales como en las espirituales.
4 Y es precisamente en este tiempo cuando es palpable el fin egoísta y perverso con que el hombre hace uso de su ciencia.
5 Hermanos: comprended que la ciencia da al hombre sabiduría, y es por ésto que el corazón humano, ávido de grandeza, persigue la ciencia con el fin de arrancarle sus secretos a la vida, a la Creación y a la naturaleza, o como queráis nombrar a cuanto os rodea, y lo hace para engrandecerse ante la humanidad.
El tiempo de la luz.
"Este tiempo será llamado el de la luz, la era del Espíritu o el tiempo de la verdad; mas Yo os digo, que será el tiempo de la elevación de los espíritus y el de su reivindicación".
Libro de la Vida Verdadera E117:20
6 En este Tercer Tiempo que habrá de ser llamado "el tiempo de la luz", la justicia del Padre hará comprender a la humanidad el verdadero valor y el mérito real de las obras de los hombres.
7 Sabréis entonces que el saber, cuando no va acompañado de un fin elevado, cuando no está inspirado por la conciencia que es la que aconseja siempre el bien, no es verdadera sabiduría porque carece de lo esencial, que es el amor a los demás, la bondad y la justicia.
La falsa sabiduría y la mala ciencia.
"Avanzan los pueblos creciendo cada vez más en conocimientos científicos, mas Yo os pregunto: ¿Qué sabiduría es ésa, que mientras más penetran en ella los hombres, más se alejan de la verdad espiritual en donde existe la fuente y el origen de la vida? Ese saber es falso y mala es esa ciencia puesto que con ella habéis creado un mundo de dolor. En vez de luz es tiniebla, puesto que vais empujando a los pueblos a la destrucción".
Libro de la Vida Verdadera E358:31,33
8 Si la ciencia es luz ¿podría llamársele correctamente hombre de ciencia a quien descubre alguna forma de destruir o de hacer el mal con su saber? No, hermanos, esa no puede ser luz, es tiniebla, es la falsa ciencia; la ciencia verdadera, es aquélla que descubre al hombre todo cuanto es sabio, bueno, profundo y justo para el bien de las criaturas del Señor.
El verdadero hombre de ciencia lleva en sí el ideal de procurar el bien a la humanidad.
"La ciencia verdadera, la ciencia del bien, está en Mí y Yo soy quien la inspira a los que me han ofrecido su mente como un depósito para mis revelaciones, son aquellos hombres que con sacrificio de sí mismos han consagrado su existencia en pos de un descubrimiento, de una revelación que beneficie a la humanidad".
Libro de la Vida Verdadera E358:35
9 Hay quienes al penetrar en el estudio de la ciencia, al hurgar en los misterios de la Creación, llevan en el fondo de su ser, como una flama esplendorosa, el ideal de procurar el bien a la humanidad.
10 Mas cuántos hay que sólo piensan en su propia grandeza y que, ignorando que cuanto ha creado el Hacedor del Universo tiene un principio de amor y por ello su origen es el bien, contrariando ese divino ideal, consagran su ciencia egoísta al mal, a producir dolor, a crear miseria, a originar destrucción y a causar muerte!
11 Los primeros, se complacen en compartir con sus semejantes aquellos beneficios que con su ciencia han logrado obtener; los otros, ocultan egoístamente su secreto, y que muchas veces se llevan, después de la muerte, a otro mundo.
La aplicación de la conciencia a la ciencia.
"La ciencia es luz, la luz es vida, es fuerza, salud y paz, ¿es éste el fruto de vuestra ciencia? No, humanidad, por eso os digo que mientras no dejéis que la luz de la conciencia atraviese las tinieblas de vuestro entendimiento, vuestras obras nunca tendrán un principio elevado o espiritual, nunca pasarán de ser obras humanas".
Libro de la Vida Verdadera E358:34
12 Pocos, muy pocos, han sido hasta ahora los hombres que han aplicado la conciencia a su ciencia, pocos son los que han penetrado al Arcano de la vida con respeto; pocos son los que han orado antes de escudriñar, y menos aún son aquellos a los que no ha impulsado la vanidad, sino el ideal de descubrir algo en beneficio de la humanidad.
Los verdaderos hombres de ciencia son emisarios de luz y portadores de mensajes y revelaciones.
"En verdad os digo que con amor, con el ideal de hacer el bien y de llevar la paz a los necesitados de ella, podréis abrir la más secreta puerta de mi Arcano, porque no existe puerta que resista el llamado del amor..."
Libro de la Vida Verdadera E358:36
13 Esos que han orado y tenido nobles ideales, para asomarse al Arcano del Padre con respeto y humildad, han sido enviados de Dios, emisarios de luz, portadores de mensajes y revelaciones que han proporcionado bienestar, adelanto, mejoramiento, salud, y beneficios a la humanidad.
Los mercaderes del gran templo de la sabiduría divina.
"En cambio, el que busca sabiduría, ciencia y poder, inspirado en fines egoístas y orgullosos, ése tiene que hurtar, tiene que robar para poder poseer algo de lo que quiere que le sea revelado".
Libro de la Vida Verdadera E358:36
14 Los que penetran en el campo de la ciencia sin preparación espiritual, sin respeto a lo creado por el Padre y sin ideales elevados, llevados tan sólo por sus pasiones que pueden ser la vanidad o los sueños de grandeza, así como la codicia o la venganza, ésos no son enviados del Señor, son como ladrones que han hurtado lo que no les pertenece, porque no son ellos a quienes la Divinidad tiene destinados para revelar a la humanidad los secretos que la naturaleza reserva a los hombres de bien, a los hombres de espíritu preparado.
15 Esos hombres, que sin amor a sus semejantes penetran en ese gran templo de la sabiduría divina que es la ciencia, son tomados por el Padre, una vez que se han internado por ese camino, como instrumentos de Su divina justicia, mas no han sido los verdaderos emisarios de las revelaciones que por medio de la ciencia Dios hace, sólo para beneficio de Sus hijos.
16 Mirad cómo vais entrando en el tiempo de pruebas en el que toda obra humana está siendo juzgada, tiempo en el que la ciencia del hombre será también juzgada en gran manera, a causa del abuso que de ella ha hecho.
La gran prueba universal. La vanidad de los científicos y la justicia divina. Los elementos desatados por la mano del hombre.
"Los adelantos de los hombres de ciencia, que han obtenido de la propia Naturaleza sus secretos, está llegando a su límite y los elementos se volverán en contra de aquéllos que los profanan. La Naturaleza se negará a dar sus frutos para uso del mal y los hombres en su locura y en su odio, hallarán la muerte y encontrarán el fruto de sus ambiciones que su propia mano ha desencadenado: tempestades, epidemias, plagas y ¿quién podrá detener todo aquéllo? ¿acaso su propia mano? ¿acaso la ciencia humana, que ha profanado mis arcanos al abrirlos con otra llave que no ha sido la del amor? De cierto os digo, que sólo abrirán las puertas de mi justicia celestial. Ay, en verdad, de los hombres del Tercer Tiempo! Su lamento se escuchará en todos los ámbitos de la Tierra y las heces del cáliz de amargura serán bebidas como no lo fueron en ningún tiempo pasado".
Libro de la Vida Verdadera E309:80,81
17 Falta poco para que la humanidad presencie las señales universales de la justicia divina, una vez que la vanidad de los científicos alcance su mayor grado, y su soberbia y orgullo les haga creerse semidioses.
Ap. 16:15-21
18 Tiempos vienen en que cada día proporcione a la humanidad una nueva sorpresa, con la aparición de nuevos descubrimientos, de nuevos"inventos" científicos, unos causando asombro, otros provocando terror.
19 Entonces vendrá a vosotros la justicia de Dios, para decir la última palabra, sometiendo a prueba las obras de los hombres, poniendo a prueba el poder, la sabiduría y la grandeza que creen poseer.
20 Si las obras de los hombres resistieran estas pruebas que el Señor les enviara, sería señal de que verdaderamente son grandes y buenas; mas, por el contrario, si ellos se afligiesen, se vieran confundidos o se desesperasen ante la prueba, será señal de que su saber es pequeño, su poder escaso y su grandeza falsa.
21 A la puerta están ya las epidemias, producto de las guerras inhumanas, insensatas e impropias de una humanidad capacitada para resolver sus conflictos por medio de la razón, de la justicia y de la inteligencia y no por medio de la fuerza.
22 Los elementos de la naturaleza lanzarán sus voces y desatarán su fuerza, como demostración de protesta ante la perversidad humana, haciendo comprender al hombre, que sólo la fuerza del amor, el respeto y la conciencia deben moverle, y no la fuerza del mal.
23 Desatados los elementos, se volverán en contra de quienes les hayan desviado en su ruta de armonía y de bienestar.
La ciencia humana a semejanza de la Torre de Babel.
"La prueba se aproxima y para ello os estoy preparando. La torre de babel de los hombres de ciencia de estos tiempos a cada instante desafía mi justicia; un nuevo diluvio se desatará el cual lavará a la Tierra de la perversidad humana, mas este nuevo diluvio no será de de agua como en aquel tiempo porque la mano del hombre habrá desatado todos los elementos, tanto visibles como invisibles, en su contra; él mismo dicta su sentencia, se castiga y se hace justicia".
Libro de la Vida Verdadera E65:30,31
24 La ciencia del hombre es a imitación de la torre de Babel; ¿recordáis aquella lección? Mientras más alto llegue la soberbia humana, más se acercará a la confusión y a la destrucción de su falsa grandeza.
25 En este tiempo, en que la humanidad cree estar en el pináculo de su civilización, los hombres siguen confundidos; se han intercalado en los altos designios del Padre y por ello se han encaminado a un mayor atraso.
26 El amor y la fraternidad son conceptos que a esos hombres les parecen utópicos e irrealizables, de ahí el enorme retroceso de la humanidad.
27 Ved como ni siquiera los hombres de la ciencia médica se levantan con el anhelo de calmar el dolor humano; en su profesión, sólo ambicionan la riqueza y las comodidades.
28 En este tiempo, como en aquél de la Torre de Babel, una vez más se han levantado los hombres con la ambición de penetrar con su egoísmo y soberbia, en los arcanos del Padre.
29 Comprended que todo lo que el hombre ha descubierto con su ciencia, es sólo un átomo ante el saber infinito del Padre.
Profecía sobre enfermedades desconocidas que no podrán combatir los hombres de ciencia.
"Hoy corren ríos de sangre, naciones contra naciones se levantan, las mismas madres empujan a sus hijos a la guerra. Después vendrán todas las consecuencias: la peste, el hambre y la muerte; no habrá un lugar libre de ese exterminio, las enfermedades raras aparecerán, la lepra se propagará y la ceguera también. El sol se sentirá como de fuego, los campos ayer fértiles quedarán estériles y las aguas se contaminarán. Los científicos, ante estos fenómenos se confundirán".
Libro de la Vida Verdadera E61:29/110:44
30 Los elementos confundirán la sabiduría del hombre; acontecerán fenómenos en los cielos que el científico no podrá detener, llegarán epidemias y enfermedades desconocidas que los hombres de ciencia no tendrán ni el poder ni el conocimiento suficiente para combatir.
Ap. 16:8-11
31 El poder del Padre se hará sentir sobre todos los ámbitos de la Tierra.
Israel tiene la potestad de sanar las extrañas enfermedades que han de azotar a la humanidad.
"Muchas obras de justicia divina se verán en la Tierra; entre ellas veréis a los hombres de ciencia descender hasta los humildes, aquellos que lleven en su corazón la semilla de la espiritualidad o que hayan desarrollado el don de la comunicación de espíritu a Espíritu para escuchar a través de ellos las revelaciones que su mente no descubrió".
Libro de la Vida Verdadera E79:41
32 Es a vosotros, Israel, a quien el Padre entrega la potestad de sanar esas extrañas enfermedades que han de azotar a la humanidad, y el mundo espiritual de luz, por vuestro conducto, seguirá salvando a los enfermos del cuerpo y el espíritu.
Ap. 22:2
33 Reconoced, por tanto, la grandeza y limpidez de esta Obra divina.
La misión de Israel ante la humanidad.
"Vuestro futuro os espera, los tiempos se avecinan y vienen a vosotros, y con esos tiempos vendrán los hombres. Vendrá la humanidad y entre ella, Tomás representado por la ciencia humana y el materialismo con sus ojos preparados para escudriñar. Vosotros, preparaos para que seáis apóstoles de la fe, para que seáis los discípulos fervientes, los que no solamente con palabras testifiquéis sino con hechos también, y así vuestros ejemplos vencerán la dureza de los hombres".
Libro de la Vida Verdadera E319:37,38,39
34 Haced que los hombres vengan a unificarse al pueblo de Dios.
35 Llamad a congregación a los increyentes, a los que se encuentran confundidos en los diversos caminos de la humanidad, para que unidos con vosotros, forméis la verdadera Torre de Israel.
36 Mucho habréis de estudiar las enseñanzas del Divino Maestro para que os podáis levantar con ahínco, para que seais los hombres de paz.
37 Si así lo hiciereis, aquellos que se encuentran en las naciones que llamáis extranjeras, por vuestro cumplimiento alcanzarán paz y bienaventuranza.
38 Analizad detenidamente las cátedras del Maestro así como las explicaciones de Su mundo espiritual de luz, para que extraigáis de ellas Su luz y Su esencia.
39 La paz del Maestro quede con mis hermanos.